
Sin darse cuenta la persona tiene el clóset lleno de “sentimientos”, desde la prenda que no te animas a sacar porque te la regalaron, la compra que se realizó por impuso, la ropa que ya no es de la tallada adecuada, así como la vestimenta que te hace sentir increíble.
Bienvenidos nuevamente a “Cualidades Exquisitas” un espacio donde aprenderás por qué cuidar nuestra imagen es fundamental.
Las emociones se relación a cada pieza que conforman el clóset, desde: los accesorios, la ropa, los zapatos, todo es importante porque tiene una conexión, un sentimiento que nos lleva a experimentar algo negativo o positivo.
El clóset ideal lo formas con todos los elementos que te llevan a sentir bien, que te ayudan a lograr tus objetivos, desde ser una persona con buen gusto, vanguardia, que te favorece y que incluso te empodera.
Para lograr un armario funcional primero se tiene que sacar lo que no suma a la imagen y que no se hace por sentimiento, como son:
1.- Cosas compradas por impulso que no se usan: podemos tener dos contextos: cuando adquieres algo que es diferente a tu estilo, buscando renovar ti imagen y al ser algo que quisieras usar se convierte en un ideal, sin embargo, te cuesta trabajo porque al ser algo diferente al cerebro le cuesta aceptar el cambio y no se usa.
El segundo contexto están las ofertas; y esta comprobado que cuando se lee o escucha la palabra ¡descuento! casi de manera inconsciente se compran cosas que ni siquiera se necesitan. Entre el entusiasmo y la afluencia de personas en el lugar esto lleva a realizar compras de manera impulsiva, por lo tanto, se adquieren artículos que a veces no son de la talla correcta o no se tiene la menor idea de cómo usar.
Por consecuencia en los dos casos las piezas se quedan guardadas o colgadas en el clóset ocupando un espacio y se piensa “algún día lo usaré”, pasa el tiempo y eso no sucede. Para evitar que te gane el impulso, antes de ir de compras realiza una lista con lo que realmente necesitas y establece un presupuesto.
2.- Cosas que te regalaron y no usas: la razón por la cual debe evitarse el regalar ropa o piezas muy personales, es que no siempre se conoce al cien el gusto de la persona y se obsequian cosas que no son de su agrado, talla, estilo o el color ni es de su agrado.
Al revisar el clóset, detecta todas las cosas que te han regalado y no usas; lamentablemente están nuevas por ser un obsequio que no es de tu total agrado, que por “sentimiento” a quien te lo regaló no te animas sacar. Lo ideal sería soltar el sentimiento y donar o regalar y en ocasiones para alguien se convierte en su pieza favorita y sí le da uso. Olvida el remordimiento, lo importante es dejar ir las cosas y así tener espacio para lo que realmente te gusta.
3.- Cosas desgastadas con valor sentimental: el objetivo del closet ideal es que cada cosa debe estar en perfectas condiciones, nada se ve deslavado o percudido, mucho menos roto, manchas, etc. Mi recomendación es: evita otorgar un valor sentimental a lo material, por lo mismo que son “cosas”. Así evitas tener el armario lleno de “cosas que aprecias”, prendas que te gustaron mucho en su momento o que fueron tus favoritas por ser un obsequio por parte de un ser querido y la guardas por años y años, por nostalgia y porque tienen ese “gran valor sentimental”. No, adiós a esas cosas que ya no están al cien y que por lo tanto, no suman a tu imagen, deja a un lado el sentimiento y piensa en solo tener lo que realmente sume a lo que quieres proyectar con tu vestimenta e imagen actualmente.
4.- Ropa que no es de la talla adecuada: cuando se tiene un cambio de peso, siempre se tiene la espereza de regresar a la talla que se solía ser y así volver a usar la ropa, sin embargo, a veces no es posible recuperar la silueta que se tenía y el clóset queda lleno de ropa que ya no te queda. Es momento de aceptar el peso y la la talla actual; soltar el pasado y sacar esa ropa que no se usa.
En conclusión, todo lo que tenemos y vestimos: una prenda, un accesorio, ciertos zapatos, todo genera “un sentimiento” y causa emociones no solo en nosotros también en la percepción de los demás con relación a nuestra imagen. Revisa periódicamente tu guardarropa, identifica las cosas que no se has utilizado en varios meses y que difícilmente usarás. Existen excepciones como son las prendas de gala, abrigos, botas, etcétera que su eso es menos frecuente.
Todo el armario debe estar lleno de tus piezas favoritas, estar en buen estado, que sumen a tu imagen y tengan un uso constantemente.
Y tú … ¿Cuántas emociones tienes guardadas en el clóset?
Te espero en el siguiente tema de “Cualidades exquisitas”, sonríe.
