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¿Quién paga la cuenta en el restaurante o bar?

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El tema “dinero” en ocasiones deja momentos incómodos; seguramente has estado en una reunión y alguien dice “¡dividimos la cuenta entre todos!” y terminas pagando la limonada más cara de tu vida o viceversa, consumiste bastante y solo pagas una mínima cantidad por ello.

Bienvenidos nuevamente a “cualidades exquisitas” un espacio donde aprenderás por qué cuidar nuestra imagen es fundamental.

La razón de ser de los buenos modales son para interactuar en armonía entre todos, siempre hay que ser reflexivos con el tema “ponte en los zapatos de la otra persona” lo curioso es que, hasta que no se vive una situación incómoda ya de manera personal es cuando se suele ser más empático.

Con gusto comparto contigo algunas situaciones de – – – ¿quién paga la cuenta en el restaurante o bar?

– ¡Yo invito! – cuando alguien dice “vamos a tal lugar, yo invito” – se da por entendido que la persona que esta sugiriendo la salida pagará la cuenta. Será de buen gusto responder a ese gesto de cortesía invitando a la persona en otra ocasión.

– Cuando se dice “vamos a tal lugar” se da por entendido que cada quién pagará lo que consume, más propina.

En una reunión lo mejor es que cada persona pague lo que consumió y evitar el “dividimos la cuenta entre todos” por diferentes motivos: no todos los presentes llevan la misma cantidad de dinero, no todas las personas ordenan la misma porción de comida, o incluso, no todos consumen el mismo monto en sus platillos, por ejemplo: una sopa del día en comparación al precio de una langosta o el consumo de un refresco contra una copa de vino.

Recuerda lo más importante es ser empático con las otras personas. Si se  insiste en el tema “dividimos la cuenta entre todos” por educación hay que ser conscientes que si se consume algo de un precio elevado lo adecuado será dejar una mayor cantidad de dinero.

De igual forma es importante dejar la parte proporcional de la propina, que si bien no es una obligación pero si un gesto de cortesía por un buen servicio, la falta de este dinero puede volverse un tema incómodo porque no se llega al monto ya que al pagar no se consideró dicha cantidad.

– En una fiesta de cumpleaños en un bar: por el entorno y número de invitado, a veces la cuenta es por un monto elevado, y resulta que alguien termina pagado el doble, o simplemente la persona se va sin pagar. Aquí lo más importante es cuidar tu imagen y saber que lo tuyo quedó liquidado; por lo tanto al llegar al lugar puedes solicitar al mesero que abra una cuenta especial a tu nombre, así tus consumos no se incluirán a la cuenta general. Al momento de retirarte del lugar le indicas al festejado que tu cuenta quedó saldada para que el establecimiento no incurra en el error de  cobrar tus consumos en su cuenta.

En dicho tema nada es una regla, por lo tanto es mejor llevar siempre contigo la cantidad de dinero necesaria para pagar lo que se consume. Quizá te preguntes ¿esto en qué afecta el impacto de mi imagen? Esto afecta seriamente tu reputación – las personas hablan, por lo tanto evita que hagan comentarios como: “no hay que invitar a tal persona porque siempre se va sin pagar” – El manejo adecuado de las cuentas es parte de la etiqueta social de una persona.

Te espero en el siguiente tema de “Cualidades exquisitas”, sonríe.

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